EL CUADRADO

El curador jefe del museo de Estocolmo es entrevistado por una periodista norteamericana. La primera pregunta es (más o menos texual): ¿cuál es la principal misión del museo en la actualidad?. La respuesta del curador es inmediata: “recaudar fondos”

La escena transcurre al inicio de la película sueca The Square, donde nuestra Lola Arias  juega un rol importante, aunque ella no aparezca nunca y que la obra que se le atribuye (arriba encabezando este post) no sea suya, ni nunca haya pensado en ella.

Esa obra, siempre en el decurso de la ficción, ha sido donada por unos poderosos mecenas (encarnados en un pareja de ancianos tan frágiles como ricos) al museo, y el dilema del curador es hacer de ese objeto de arte algo atractivo para la prensa.

The square es eso, un cuadrado luminoso de cuatro x cuatro metros en el medio del patio del museo, con una plaqueta que dice: “sanctuary of trust and caring”. A partir de allí todo lo que sucede resulta muy familiar para los que en algún momento asomamos la nariz a lo que hace tiempo se llama: “arte bienalizado”. Es decir: un arte regido por curadores de renombre, que requiere de grandes inversiones de dinero para su realización, y que sólo puede ser exhibido en museos que posibiliten el gigantismo de estos proyectos. ¿Y el público? Bien, gracias.

Luego de ver la película, me quedé pensando en que la historia nos ayuda mucho a comprender el presente (una verdad de perogrullo, ya se). En el apogeo del arte conceptual (o llamado arte de sistemas) de fines de los 60´s y principios de los 70´s apareció un grupo de artistas (que se habían criado en esas ideas) que decidió irrumpir en el escenario con actitudes y obras claramente políticas. Eran tiempos de dictadura. ¿Qué hacen ahora lxs artistas frente a una realidad política y social que ha comenzado a erosionar algunos derechos y libertades garantizados por la Constitución Nacional?

Volviendo a la peli, el equipo de dirección del museo le confía a un grupo de publicistas la tarea de hacer más impactante la supuesta obra de Lola Arias a los efectos de su presentación a la prensa. La idea que finalmente ponen en práctica les resultará sorprendente. No se las espoileo, así van a verla y me comentan. 😉