EL ESCENARIO VACÍO

Nuestro juego llega a su fin. Se podría decir que ayer era el momento adecuado para hacer miles de retratos grupales (seguramente ya estarán en la red). Pero aquí la idea del retrato de grupo es otra.

Se trata más bien de reunir un número de individualidades que se dan a ver en un escenario que, de alguna manera, los ubica en determinada escala social. El entorno no es todo, ni mucho menos una pista cierta para deducir la identidad de los retratados. Pero bien que nos condiciona a la hora de los prejuicios (encabezando esta nota, una imagen del antes de nuestra reunión de fin de año en casa).

Los grandes teóricos del retrato de grupo dicen que un retrato de familia es simplemente un retrato individual ampliado, porque todos los fotografiados están subordinados a una única y determinante voluntad: la del padre (o de quién cumpla su función). Arriba, la famosa foto de Paul Strand “La familia Lusetti”,  Luzzara, Italia, en 1953 es un ejemplo muy interesante para cuestionar esta afirmación tan radical. ¿Ustedes que opinan?

Volviendo a la idea planteada al principio de esta nota, elegí para esta última foto de nuestro juego la imagen de nuestra casa, con la mesa pelada (pero dispuesta para seis personas) en la que la única pista  está en los objetos a la vista. ¿Qué interpretación podemos hacer de los ecos que estos objetos emanan sobre nuestra mirada?. ¿Qué clase de agrupamientos hacemos para pasar el trance del cambio de año?. Les dejo el pie para que ustedes saquen sus conclusiones, y suban sus fotos.

 

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