FOTÓGRAFXS DETALLISTAS

La reverberación es, la continuación de un sonido que sigue, por así decirlo, porque ha rebotado en algún objeto que lo reproduce nuevamente, lo hace persistir, modificado por esa mediación que lo transforma en un eco

Si reverberar es lo que afirmo en el párrafo anterior, y pensando en lxs fotógrafxs que van a las manifestaciones  en estos tiempos políticos tan difíciles (que están lejos de terminar, aparentemente), arriesgo a decir que hay fotógrafxs reverberantes. Estxs son aquellxs que antes, durante y después de las grandes y pequeñas manifestaciones suben sus fotos a las redes sociales. Denuncian, cuestionan, incluso reflexionan, sobre lo que están presenciando.

Son como un eco que hace que esa demostración callejera, que invariablemente será deformada o minimizada por la prensa “amiga” del gobierno, siga otros caminos para la interpretación. Pero más aún: estxs fotógrafxs están en los detalles. Acá la disputa no es por la foto que muestre cabalmente “cuánta gente había” en la plaza, sino qué gente había, cómo se manifestaba, qué carteles específicos llevaban en su protesta. En una palabra, estxs fotógrafxs (profesionales, amateurs, circunstanciales,  intencionales) humanizan con su vocación por la anécdota y el detalle, la visión masificante de las cámaras fijas oficialistas. Lo que está en la calle no es un ente compacto, pesado, que mira solamente a los dirigentes que hablan, sino un conjunto de voluntades individuales que se reúnen por variados motivos para cuestionar el poder.

Fotos:  Encabezando este post: Lucía Prieto. Abajo: Kaloian Santos Cabrera, el 21f